Cómo se usan las enarmonías en la música
Ejemplos de uso
Las enarmonías se usan en la música para diversos fines, como simplificar la escritura, facilitar el cambio de tonalidad, crear efectos sonoros, etc. Algunos ejemplos de uso de las enarmonías en la música son los siguientes:
- En la música clásica, las enarmonías se usan para crear modulaciones cromáticas, es decir, cambios de tonalidad que se hacen mediante notas comunes que tienen diferentes nombres. Por ejemplo, en la Sonata para piano n.º 8 en do menor, op. 13, de Ludwig van Beethoven, conocida como “Patética”, el primer movimiento empieza en la tonalidad de do menor y modula a la tonalidad de mi bemol mayor, usando la nota sol bemol (Gb) como enlace, que es la misma que fa sostenido (F#), que es el tercer grado de la escala de re menor, que es la tonalidad del segundo tema.
- En la música popular, las enarmonías se usan para simplificar la lectura de los acordes, evitando el uso de demasiadas alteraciones. Por ejemplo, en la canción “Imagine” de John Lennon, el primer acorde es un do mayor con séptima (C7), que se puede escribir también como un si bemol con novena bemol y bajo en do (Bb9b/C), pero este último es más complicado de leer y de tocar.
- En la música jazz, las enarmonías se usan para crear acordes alterados, que son aquellos que tienen alguna nota modificada por un sostenido o un bemol. Estos acordes crean una mayor tensión y resolución en la armonía, y permiten una mayor libertad para improvisar. Por ejemplo, en el estándar de jazz “Autumn Leaves”, el segundo acorde es un sol menor con séptima (Gm7), que se puede alterar añadiendo una novena bemol (Gm7b9), que es la misma nota que la octava aumentada (Gm7#8), que es la misma que la tercera menor de mi bemol mayor (EbM7b3), que es la tonalidad del siguiente acorde.
Estos son solo algunos ejemplos de cómo se usan las enarmonías en la música, pero hay muchos más. Las enarmonías son un recurso musical muy versátil y creativo, que enriquece la expresión y la comunicación musical.
